19 errores que cometemos al depilarnos las piernas

Con cuchilla, cera, maquina eléctrica o láser. Así grita nuestra piel cuando no lo hacemos bien. ¿Tiene aroma de sándalo en su neceser?

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MARTA CÁMARA BUSTO

16 ENE 2015 - 12:18 CET

Ocho de la mañana. Una mujer se mete en la ducha. En una mano sostiene el gel de baño y en la otra, una cuchilla de afeitar. Es un gesto cotidiano. Mas la rutina de deshacerse con discreción del vello indeseado de las piernas no es tan inofensivo como podríamos pensar. Antes de si quiera encender la depiladora eléctrica, calentar la cera o empuñar la cuchilla, pueden haberse cometido hasta tres infracciones “de riesgo” para la piel. Descubrimos, método a método, cuáles son los errores más frecuentes. No es baladí: según el último estudio realizado por la firma Veet, el 97% de las españolas se depila las piernas de forma habitual. El 61% de ellas opta por la cera; las maquinillas eléctricas han conquistado al 13% de la población; el 9% tira de cuchilla y un 4% de las féminas se enfrentan al vello a golpe de láser.

Cuchilla: nunca a pelo

La doctora Virginia Sánchez García, jefe del servicio de Dermatología del Hospital Universitario Sanchinarro, nos desvela las meteduras de pata más comunes:

1. Pasarla en seco. Antes de deslizar la cuchilla es muy importante aplicar una capa de algún producto específico para depilación. Los más recomendables son aquellos en forma de gel, ya que se introducen en las irregularidades microscópicas de la piel para crear una capa homogénea que evite cortes. Si, además, contiene aloe vera, mejor que mejor, ya que, según el farmacéutico Pedro Catalá, esta planta tiene propiedades antiinflamatorias. "Hay que evitar utilizar jabones o lociones que contengan alcohol para depilarse, porque su pH puede irritar y dañar la piel", añade Virginia Sánchez García.

2. Apurar demasiado. Aunque es cierto que para que la piel quede más suave hay que rasurar en dirección contraria al crecimiento del pelo y apurar utilizando cuchillas de 3 ó 4 hojas, se debe tener cuidado. Si la piel es sensible o está más seca de lo normal, se irritará con facilidad, apareciendo erosiones o infecciones cutáneas secundarias. Es más seguro utilizar una cuchilla de alta calidad de 4 hojas, y ejercer una presión suave del cabezal contra la dermis.

3. Ignorar la calidad del artefacto. Además de las 4 hojas para una presión suave, es recomendable que la cuchilla tenga una cinta humectante en el cabezal, porque así el gel brotará por sí solo. No hay que olvidar lavarlas y secarlas después de cada uso. Se deben retirar y cambiar cuando pierden el filo.

4. Compartir. Las cuchillas no se deben compartir nunca, porque al producir microtraumatismos en la piel existe riesgo de transmisión de enfermedades de carácter infeccioso.

Maquinillas eléctricas: cuidado extra

Mabel Carrera, experta en depilación del instituto de belleza IdB, resume así los mayores contratiempos y alertas de este método.

5. Saltarse la exfoliación. Este método requiere una buena preparación previa de la piel, que incluye una correcta exfoliación para evitar posibles enquistamientos de vello. Como, además, este método es el de los más dolorosos, ducharse previamente con agua caliente y secar después muy bien, puede ayudar, ya que, según la Academia Española de Dermatología y Venereología, "así los poros se abren y la extracción se facilita".

6. No hidratar. Se trata de la técnica de depilación que más reseca la piel, según la especialista. Es imprescindible regalar después a las piernas un extra de nutrición.

7. Dejarse llevar por la impaciencia. El pelo vuelve a salir a los 15 días y por lo general puede enquistarse y producir granos. Un error muy frecuente es depilar cuando el vello está demasiado corto. Cuesta más, hay que insistir con las pasadas y la piel se irrita.

8. En húmedo. Salvo que se trate de una tecnología wet, lista para ser empleada bajo el agua.

Cera: cuestión de temperatura


En este caso, es la doctora Maite Trunchuelo, dermatóloga de la clínica Grupo Pedro Jaén y miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), la que enumera los principales errores de este ungüento.

9. Demasiado caliente. Además de las molestias ocasionadas, provoca una irritación posterior mayor. Aunque su relación con las varices es un mito, está contraindicada para personas con insuficiencias vasculares y venosas.

10. Demasiado fría. En el caso de irse al otro extremo, la depilación pierde efectividad y tocará volver a aplicar y repetir los pases, incrementando con ello la inflamación de la piel.

11. No exfoliar previamente. Se recomienda que la piel esté exfoliada a la hora de “hacer la cera”, pues de lo  contrario, además del vello, se eliminará el exceso de células epidérmicas (de las capas superficiales de la piel), pudiendo originar pequeñas heridas. Las asociaciones de dermatólogos recomiendan el guante de crin.

12. En corto. Si el vello no ha crecido lo suficiente, la depilación no será efectiva.

13. After-Sun. Prohibido aplicar cera caliente después de una exposición solar. "Se corre el peligro de que aparezca un exceso de pigmentación tras la inflamación producida por la depilación", apostilla la especialista.

14. Lunares sospechosos. En el caso de tener “lunares con pelo” o abultados, se puede caer en la tentación de quererlos eliminar con cera. Pero, en estos casos, se recomienda evitar procesos traumáticos para la acumulación de pigmentos. "Es más conveniente rasurar el pelo a ras con tijeras".

15. Aplicarse autobronceador. La depilación con cera produce una alteración y heterogeneidad en los colores, viéndose más clara la zona depilada. Las cremas autobronceadoras deben administrarse entre 24 y 48 horas después de la depilación.

16. Terminar con cualquier crema. La loción ha de ser calmante e hidratante, pero no perfumada, pues esta clase de crema puede producir quemazón. Hay excepciones, como el aroma de sándalo, que según un estudio de la Universidad Ruhr de Bochum (Alemania), publicado el pasado año en Journal of Investigative Dermatology, ayuda a la regeneración.

Depilación láser: diga adiós al bronceado


Los grandes errores los detalla la doctora Josefina Royo, subdirectora de Instituto Médico Láser.

17. Saltarse los tiempos. Las sesiones de depilación láser son más rentables cuanto más pelo hay en crecimiento, porque en cada sesión se elimina un porcentaje del pelo presente. Por este motivo, interesa espaciar bastante las sesiones (cada 3 meses). Si no, se acaban dando más de las necesarias, con el consiguiente coste económico.

18. Depilarse antes con otro método. La parte del pelo que tiene pigmento y absorbe la emisión de la luz láser es el tallo piloso. Este se calienta y transmite el calor a la matriz y a la papila, y las destruye, invalidando la posibilidad que el folículo vuelva a producir pelo. Si no hay vello, la eficacia de la sesión baja mucho. Además, hay quedisparar en toda la piel de la zona y el tratamiento se hace más largo. Lo ideal es que el vello sea corto pero visible

19. Acudir a la clínica bronceada. Es indiscutible que la depilación láser es más segura y eficaz cuando la piel está blanca, porque el laser actúa donde ve punto de color, y si lo detecta en toda la piel, hay riesgo de quemadura.

Todos los métodos han sido aprobados por las sociedades profesionales. Solo se trata de encontrar el que más se ajusta a sus necesidades y seguir estas pautas para que el daño (y el dolor) sean mínimos.

Publicado: 17 de Mayo de 2016