No todos los láseres de depilación son iguales, depende de dos factores técnicos vitales para la efectividad del procedimiento: que el láser disponga de una longitud de onda idónea para alcanzar la ubicación de los folículos pilosos en la profundidad en el espesor epidérmico, y que tenga un sistema de enfriamiento que proteja la piel, aumentando así la seguridad del paciente.

La rapidez de sus resultados en pocas sesiones, el menor riesgo de efectos secundarios por su sistema de enfriamiento único y el necesitar únicamente una sesión cada tres meses para decir adiós al vello han hecho del láser de diodo la mejor opción de depilación. Entre los equipos, LightSheer Duet es uno de los más novedosos y efectivos. Es el único sistema que combina láser con un sistema de vacío (vacuum) y un aplicador con un tamaño muy grande que permite que la cantidad de calor absorbida por el pelo sea la máxima posible, haciéndolo desaparecer con mayor rapidez y comodidad que otros métodos. En cada sesión se consigue eliminar el 99.9% de los pelos que se encuentran en la etapa de crecimiento activo. Después de las sesiones pueden aparecer pelos nuevos, estos pelos que están en fase de reposo serán eliminados en las futuras sesiones.

El hecho de que la totalidad de los pelos no estén en la misma fase de crecimiento hace que necesitemos de varias sesiones para concluir el tratamiento. El proceso entero se realiza, generalmente, en unas 6 a 8 sesiones (con equipos láser de alta potencia), en sesiones espaciadas en el tiempo para intentar coincidir con la fase anágena o activa de crecimiento de pelo, ya que la energía del láser es más efectiva cuando el pelo se encuentra en esta fase. El número de sesiones requeridas varía un poco dependiendo del área de cuerpo de que se trate y el espaciado entre sesiones, que por lo general se va ajustando según el progreso del tratamiento. Además, las sesiones se ajustan en función del tipo de pelo, del tipo de la piel y de los factores genéticos, aunque después de los 6-8 sesiones completas, la mayor parte de las personas pueden disfrutar de los resultados.

El tratamiento es prácticamente indoloro. Se perciben sensaciones de frío/calor muy breves y que no requieren de ningún tipo de gel o crema anestésica. Después de cada sesión se puede continuar la actividad normal. También es un tratamiento rápido, depende de la extensión de la zona, pero no supera los 5 minutos el labio superior, 15 minutos unas axilas o ingles y 60 minutos en piernas completas. Además, desmontando mitos, es perfectamente posible en verano. El sistema de refrigeración hace posible su realización en cualquier época del año y sobre todo tipo de pieles, siempre y cuando uno no se exponga al sol ni una semana antes ni una semana después del tratamiento.

Publicado: 17 de Mayo de 2016